Paseo por la historia

Repaso a la última década del Pamesa Valencia, ahora Power Electronics.
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jueves, 19 de noviembre de 2009

3x1

Mucho tiempo sin actualizar demasiadas cosas que contar. Así que en esta entrada habrá tres cosas distintas. Y es que desde el domingo pasado hasta ahora el Valencia Basket (que ya no se llama así) ha pasado por tres fases totalmente distintas. Vamos a hacer un breve resumen de cada una de ellas:

Sufrimiento

El domingo pasado a las 12:30 el Valencia Basket recibía en la Fonteta a un equipo pequeño, el Lagun Aro Bilbao. Con la buena racha del equipo no se podía dejar pasar la oportunidad de ganar fácilmente y seguir en los puestos de arriba en busca de la proeza. Pero siempre nos pasa a todo el mundo, que cuando creemos que una cosa es muy fácil nos relajamos, y ahí es cuando sufrimos. El Valencia Basket se puso por delante en el tercer cuarto 62-50 y vio el partido ganado. Se relajó. Y la relajación la puede aprovechar hasta un equipo como el Lagun Aro lleno de exvalencianistas como Hopkins, Miralles y Pablo Laso en el banquillo. Y así fue. Parcial de 2-15 y a sufrir. El Valencia supo reaccionar al final y ganar por un ajustado 75-71. Pero ya le habíamos visto las orejas al lobo.




Decepción

Ayer miércoles, tocaba Unicaja. Un grande en horas bajas, pero siempre peligroso. Seis derrotas llevaban los malagueños. Llevaban y llevan porque el Valencia Basket no sumó una más a esa cuenta. El Unicaja ganó 87-75. Fue un festival de triples y de rencor (mira por donde otra sensación más). ¿Rencor por qué? Pues porque en el Valencia juega Thomas Kelati, un jugador que militó el año pasado las filas del conjunto malagueño, un jugador que pasó totalmente desapercibido para la afición cuando se fue. Y eso pica. Rencor porque en el equipo andaluz juega Shammond Williams. El que hace tiempo lideró a nuestro equipo y fue alabado por la afición. El que hace menos tiempo se olvidó de jugar, paseaba sin pena ni gloria por las canchas y era abucheado por el público. El que fue despedido de malas maneras. Y eso pica aún más. A dos jugadores que la jornada anterior no llegaron a los 10 puntos el rencor les llevó a hacer su mejor actuación en lo que va de liga. Kelati, 24 puntos y 27 de valoración se llevó el duelo individual y seguramente esté cerca de ser MVP de la jornada. Williams, 21 puntos se llevó la victoria de equipo bien secundado por sus compañeros y se vengó de aquellos que no le quisieron. La cuestión es que el Unicaja a base de triples ha despertado al Valencia Basket y le ha bajado de la nube, provocando la segunda derrota de los valencianos y que se alejen del Real Madrid.

Esperanza

Ya tenemos patrocinador. Hoy mismo se ha celebrado el acto de presentación en la Fonteta y la empresa valenciana Power Electronics pasará a secundar al equipo. Atrás queda la época de Pamesa y hoy nace el Power Electronics Valencia. Si es un nombre un poco cutre, a la altura del Ayuda en Acción Fuenlabrada o el Blancos de Rueda Valladolid, pero eso no es lo importante. Lo importante es lo que pueda aportar la multinacional a un proyecto que ya con mucho menos pintaba muy bien. La afición sigue esperanzada, y toca refrendar todo esto con una victoria el próximo domingo ante el Meridiano Alicante en el derbi de la comunidad. Allí estaré para contároslo.

-Power Electronics patrocinará al Valencia BC

Sigue toda la información del Power Electronics Valencia en nostresport.com

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Cuando ser de tu equipo es un orgullo


Tras 6 jornadas es hora de hacer algo de balance. 5 victorias y 1 derrota es lo que ha conseguido el Valencia Basket en liga regular, en lo que supone su mejor arranque de los últimos 7 años. La última vez que sucedió algo similar el Valencia acabaría disputando la final de la ACB ante el Barcelona. Además estamos clasificados para la Eurocup firmando una increíble remontada para la historia.

El Valencia ha sorprendido a todo el mundo. Había hecho una buena pretemporada pero nadie se esperaba que esas sensaciones se trasladaran a otras competiciones. En la ACB, solo el Barcelona ha podido ganarnos, en un día pésimo (todos los equipos tienen uno) y el resto de partidos hemos ganado con facilidad a rivales de la parte alta de la clasificación. Las claves del éxito son difíciles de analizar.

Del juego de equipo una filosofía. 
Eso es lo que han hecho los pupilos de Neven Spahija. Si miramos las estadísticas, en el Valencia no destancan unos por encima de otros, no es un equipo de MVPs es un equipo MVP. Es cierto que Rafa Martínez ha brillado con luz propia en los últimos encuentros, pero no menos razonable es decir que si no está el está De Colo, Claver, Lishchuk o cualquier otro.

Este año todos los jugadores han encontrado su rol dentro del juego y lo están llevando a la perfección. Incluso José Simeón con solo 18 años está siendo capaz de hacer una gran aportación al equipo, a medida que va madurando como jugador. Jugadores como García, Avramov... también se están integrando en la dinámica del equipo y serán importantes piezas del puzzle en el futuro con toda seguridad. En todo esto como no, también ha tenido que ver un muchas veces criticado sin motivo Neven Spahija.



Primero en nada, bueno en todo
El Valencia BC no es un equipo líder en estadísticas. Sin embargo se encuentra entre los primeros en todas las clasificaciones y esa regularidad es lo que le lleva al triunfo. Quinta mejor defensa, séptimo mejor ataque, cuarto en mates y valoración, segundo en triples, tercero en tiros libres, segundo en rebotes y esta vez sí primero en tapones. Hacía años que no pasaba algo parecido.

En el plano individual solo Rafa Martínez aparece entre los diez primeros jugadores de la ACB en valoración y anotación. Y es que el Valencia no tiene estrellas, pero este año sí, practica un juego estelar. Con un presupuesto irrisorio comparado con el de otros equipos y con el nuestro propio de hace unos años, el Valencia promete más que nunca y hace que los aficionados confiemos en que este año se pueda al fin conseguir algo grande. De momento este año el Valencia, sí está siendo grande.

martes, 3 de noviembre de 2009

Quieren ser grandes

El Valencia Basket demostró contra el Caja Laboral que este año sí, quiere ser un equipo grande. Splitter, Oleson, English, Eliyahu son algunos de los jugadores del equipo vasco. Quizás sean nombres que muchos de los que no seguís el mundo del baloncesto no conozcáis, pero para que nos entendamos, entre esos nombres se encuentran tres de los jugadores más valorados de toda la temporada pasada y uno de los máximos anotadores del pasado Eurobasket. El Valencia es un equipo modesto, sin patrocinador, que ha visto como su presupuesto, uno de los mejores de la ACB, se ha visto muy reducido este año. David contra Goliat.

Cuando entré al campo el marcador reflejaba un 7-5. Rafa Martínez ponía los puntos y el resto de jugadores del equipo valenciano las ganas que el conjunto vasco contrarrestaba con individualidades. El Valencia se mantuvo por encima en el marcador, pero en el segundo cuarto el presupuesto empezó a notarse. Solo el acierto en los útlimos segundos de los pívots impidió que el Caja no se fuera en el marcador.


En el descanso la gente parecía resignada. "Al menos le estamos poniendo ganas, pensaba que en el primer cuarto ya habríamos perdido" me comentó un amigo. Todos esperaban que el antiguo TAU nos pasara por encima en la segunda mitad. Esta vez no estaba en el palco VIP sino algo más arriba. La gente se emocionaba más, si cabe, con el juego del equipo. Me hizo gracia ver como en un par de jugadas polémicas un hombre se levantó moviendo los brazos con todas sus fuerzas para llamar la atención del árbitro. Este no se giró, pero al hombre que no paraba de chillarle "que tenía mucha cara" no pareció importarle.


La segunda parte empezó vibrante, buenas defensas, muchas faltas, un De Colo inspiradísimo y fallos por parte de ambos equipos en las jugadas decisivas. Recuerdo que el Valencia BC no había fallado ni un tiro libre. Tuvo una posesión para ponerse por delante y acabó con dos tiros para Lishchuk. Mi primo, acompañante esporádico aquel día, dijo: "¿No hemos fallado aún no? Ya verás como ahora por decirlo..." Y en ese momento Lishchuck falló el tiro. La jugada se repitió instantes después con los tiros libres de Simeón. "Pocas veces más te voy a traer" pensé.

El tercer cuarto acabó con empate. En el último los 8000 aficionados guiaron a un Valencia a un triunfo trabajadísimo (81-74) gracias a la buena defensa y a la inspiración de nuestro base francés y el siempre enorme Rafa Martínez que no solo acabó como máximo anotador sino que también fue nombrado MVP de la jornada. La tensión fue muchísima de nuevo pero la alegría final fue aún mayor. El pequeño había ganado al grande y eso no pasa todos los días.

 


De momento dos partidos cubiertos, dos grandes victorias. ¡Que no pare la cosa!
Lee la crónica del partido en www.nostresport.com

PD: Esta vez cambié el salmón por un perrito caliente.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Mejor comienzo imposible

Tenía esperanzas de que fuera una gran noche. No todos los días se cubre tu primer evento deportivo. Por delante un difícil partido para el Valencia Basket y un campo lleno de gente que esperaba la proeza. La noche empezó mal, fue difícil aparcar, y empecé a ver el partido casi acabado el primer cuarto. Cuando me quise dar cuenta me vi en un palco VIP lleno de gente de todo tipo. Gente joven, gente del mundo del baloncesto, exdirectivos (Llorente y Roig)... todos muy distintos. Me llamó la atención la seriedad de un hombre sentado unas filas más atrás, llevaba un traje caro, corbata... parecía que el partido no le afectase...


En el segundo cuarto la cosa se puso difícil, teníamos que recortar 15 puntos y perdíamos de 6, 21 en total para la remontada. Parecía casi imposible pero las 9000 personas que llenaron la Fonteta no se rendían, animaban con todas las fuerzas posibles. Los jugadores parecieron espavilar y acabaron la primera parte 7 puntos arriba. En el descanso nos fuimos al catering. Me sentía como un extraño rodeado de gente importante. Estaba alucinando, me ofrecieron un bocadillo de salmón y me lo comí... ¿qué tiene de extraño? No me gusta el salmón, pero parecía que nada podía saberme mal anoche.


Comenzó la segunda mitad, y el Valencia salió como una apisonadora. Alcanzó los 14 puntos de ventaja, pero se veía que el partido no iba a tener un final que no fuera con sufrimiento. El marcador osciló siempre entre los 14 y los 16 puntos de ventaja para el Valencia. A una canasta de Europa y a una canasta del desastre. La tensión subió. Costaba mucho anotar y cuando ocurría el público enloquecía cuando se oía el cómico "yeah yeah" del comentarista. Al final se llegó con los 15 puntos exactos de ventaja y hubo prórroga. Más sufrimiento. Fue increíble sentir como los aficionados hacían temblar el suelo cada vez que el equipo belga tenía una posesión para ganar el partido. Oí a alguien gritar eufórico con una canasta. Me giré y vi al hombre trajeado de antes en pleno éxtasis. El apoyo tuvo su efecto y se consiguió la remontada. Ahí acabó la noche de un gran equipo pero no la mía.


Faltaba la rueda de prensa de un Neven Spahija muy agradecido a la afición, y de un Arik Shivek, el entrenador rival, que parecía muy animado pese a la derrota. Tras varias preguntas, finalizó el coloquio, y llegó la hora de volver a casa. Pero al parecer, el final de la hora de prensa coincide con la salida de los jugadores. Aproveché la tranquilidad de la poca gente se quedó (solo les esperaban sus familias) para esperar y felicitar a Rafa Martínez, el mejor hombre del partido con 18 puntos. Lo hice, y se mostró muy simpático.




En general, una noche increíble. Ya espero con ganas el partido del domingo. ¡Y enhorabuena al Valencia Basket!
Lee la crónica completa del partido en nostresport.com.

PD: ¡Qué bueno está el salmón!